Columnas

PRESENCIA

< La Aristocracia Tricolor en las “pluris” < Ante la catástrofe se suben a la barda < Sin méritos, Marianita a una curul < Ramiro Ramos y Betico en la lista

1.- Al grito de sálvese quien pueda la aristocracia priista se reservó los primeros lugares de las listas plurinominales. Frente a un tsunami electoral previsto para el 1 de julio, la clase dorada buscó instalarse en las principales posiciones donde pudieran preservarse frente a la eventual catástrofe. De ese pastel electoral muy poco le tocó a Tamaulipas en reciprocidad a la baja votación que ha registrado.

            Está en sus documentos y acuerdos, la asignación de candidaturas plurinominales entre otras cosas, se cimienta <en lograr equilibrios regionales en función de los votos que aporten al Partido>. A mayores votos más posiciones, pero independientemente de tratarse de una entidad en circunstancias de derrota, su potencial electoral en el listado nacional es de 2.8 %.

            Las posiciones en el Senado de la República son para Claudia Ruiz Massieu Salinas en la 1ª posición;  Miguel Ángel Osorio en la 4ª, Beatriz Paredes Rangel en la 5ª, Eruviel Ávila Villegas en la 6ª.

            Entendemos la designación de Carlos Aceves del Olmo en el 2º lugar, así como otras que corresponden a las organizaciones o gremios sindicales, campesinos y de otro tipo que  tendrán permanencia en el sistema político aun cuando el PRI perdiera Los Pinos. A esta clase de líderes es necesario conservarlos con la concesión de una curul, porque serán el principal sustento del partido en el caso de perder la Presidencia de la República.

            Asimismo se justifica la designación de Paredes Rangel por su capacidad indiscutible, habilidad en el debate y experiencia legislativa, un pilar sólido indudablemente para la institución legislativa.

            En ese marco de circunstancias a Tamaulipas le fue muy mal en la lista del Senado, prácticamente desierto, de no ser la suplencia de Paloma Guillén Vicente, quien podrá ascender en un momento dado a titular en un reacomodo de la propietaria Claudia Ruiz Massieu que va en primera posición.

            Enrique Ochoa Reza, primero de la lista en la 5ª circunscripción para una diputación federal, seguido de Ana Lilia Herrera Anzaldo y así en cada una de las cinco regiones del país se pusieron a salvo las piezas claves del Revolucionario Institucional.

            EL DERECHO DE SANGRE.- Por lo que hace a las diputaciones federales plurinominales para Tamaulipas, resulta francamente desilusionante para la clase priista las pocas oportunidades que les obsequiaron, sobre todo con ubicación privilegiada. La más importante es para la victorense Mariana Rodríguez Mier y Terán que sin pisar base, va directo a la curul al ocupar el 4º lugar de la 2ª circunscripción a la que corresponde Tamaulipas.

            Emparentada con la clase dorada del Tricolor ha escalado diferentes puestos administrativos, el último como magistrada del Supremo Tribunal de Justicia del Estado, pero sin militancia ni trayectoria política, el priismo le llega por “derecho de sangre”. y representa desde ahora un seguro ingreso a las nóminas sin tener ningún antecedente de militancia. ¿Dónde quedaron los compromisos de privilegiar el trabajo y formación partidista?

            RAMIRO 2º EN LA LISTA.- Después de ese 4º lugar, otro tamaulipeco enlistado es Ramiro Ramos Salinas que va por su segunda oportunidad plurinominal, él estaba dispuesto a probarse en las urnas, incluso tratándose de la senaduría, pero así es el destino y ahora va en el No. 17, es decir le separan de Mariana 12 lugares, a pesar de haber presidido el PRI a nivel estatal y la Junta de Coordinación Política en el Poder Legislativo de Tamaulipas y actualmente Subsecretario de Operación Política del CEN Tricolor.

            En el No. 18 anote Usted a Maribel Acevedo Bueno; en el 26, Olga Garza Rodríguez; 27 Humberto “Betico” Valdez Richaud; 28 Juana María Sánchez Astello; 31 Javier Manuel Treviño Hernández y 35 Erik Emilio Grimaldo Hernández. Y para de contar.

            La integración de las listas de plurinominales dibuja un partido cortesano, donde se privilegia a las clases doradas del Tricolor, que no tienen más mérito que su relación consanguínea con los hombres de poder o por formar parte del círculo nacional acuñado en los últimos seis años. Eso es lo que se percibe a simple vista pero de acuerdo a sus documentos los criterios tomados en cuenta por el PRI para la conformación de propuestas plurinominales son los siguientes:

            Postular a quienes den prestigio al Partido; valorar los servicios prestado al Partido en elecciones y en los procesos para su organización; considerar los mejores perfiles profesionales para el trabajo parlamentario de comisiones y para el debate.

            Asimismo, lograr equilibrios regionales en función de los votos que aporten al Partido (Tamaulipas está en estado de derrota, quiere decir que se augura que no aportará mucho, de ahí la pobreza de la inclusión); en su considerando señalan que fueron tomadas en cuenta las diferentes expresiones del Partido y sus causas sociales, además de garantizar la paridad de género y fomentar la participación de los jóvenes.

            La pobreza de espacios para Tamaulipas se entienden a partir de estos puntos, pero en esas circunstancias no hay probabilidades de abatir el desánimo tricolor, es poco factible que el PRI logre salir a flote, recuperar parte del territorio perdido, o cuando menos conserve los espacios con los que hasta ahora cuenta.

            Veremos que comentarios surgen en los siguientes días en torno al tratamiento que recibieron en esta etapa del proceso electoral y que tendrá que ver con la respuesta de apoyo al candidato José Antonio Meade.